Diabetes tipo 2: síntomas, pruebas y control

La diabetes tipo 2 es una afección crónica en la que el cuerpo no utiliza bien la insulina, de modo que la glucosa se acumula en la sangre. Puede no dar síntomas durante años, por eso un análisis de sangre es la única forma fiable de saberlo. Un plan basado en la alimentación, el movimiento, las revisiones periódicas y, cuando hace falta, los medicamentos ayuda a mantener la glucemia cerca del objetivo y reduce el riesgo de complicaciones.

Portada: Diabetes tipo 2 sobre fondo de color

En resumen

  • La diabetes tipo 2 significa que el cuerpo no utiliza bien la insulina, de modo que la glucosa se queda en la sangre. En Estados Unidos supone entre el 90 % y el 95 % de los casos de diabetes.
  • Durante años los síntomas suelen ser leves o inexistentes, así que casi siempre se descubre con un análisis de sangre y no por cómo se siente la persona.
  • Los médicos la diagnostican con análisis de sangre: HbA1c, glucemia en ayunas, prueba de tolerancia oral a la glucosa o glucemia casual cuando hay síntomas.
  • El control diario se basa en la alimentación, la actividad física regular, el sueño, no fumar y las revisiones programadas. Los medicamentos se añaden cuando esas medidas no bastan.
  • Una hipoglucemia grave con desmayo o convulsión es una emergencia: llame al 112.

Qué es la diabetes tipo 2 y quién la padece

La insulina es una hormona que traslada la glucosa de la sangre a las células para obtener energía. En la diabetes tipo 2, las células responden mal a la insulina, algo que se llama resistencia a la insulina. Al principio el páncreas produce más insulina para compensarlo, pero con el tiempo no puede seguir el ritmo y la glucemia sube.

Según los CDC de Estados Unidos, más de 40 millones de estadounidenses, cerca de 1 de cada 8, tienen diabetes. Suele aparecer en personas de 45 años o más, aunque cada vez se diagnostica a más niños, adolescentes y adultos jóvenes. Estos factores aumentan el riesgo:

  • Tener prediabetes, sobrepeso u obesidad.
  • Tener 45 años o más, o un padre o hermano con diabetes tipo 2.
  • Hacer actividad física menos de 3 veces por semana.
  • Haber tenido diabetes gestacional, o haber dado a luz a un bebé de más de 4 kg.
  • Tener presión arterial alta o enfermedad del hígado graso no alcohólico.
  • Pertenecer a grupos en los que la diabetes es más frecuente, como las personas afroamericanas, hispanas o latinas, indias americanas, nativas de Alaska, asiáticas americanas o de las islas del Pacífico.

Los genes también influyen. Los factores de riesgo no son un veredicto: muchas personas con varios de ellos nunca desarrollan diabetes, y algunas sin ninguno sí la desarrollan.

Síntomas: típicos, leves o ausentes

Los síntomas suelen aparecer despacio, a lo largo de varios años. Pueden ser tan leves que se atribuyen a la edad, al estrés o a una vida ocupada, y algunas personas no tienen ninguno. Hay quien descubre que tiene diabetes solo cuando aparece una complicación. Las señales posibles son:

  • Más sed y micción más frecuente.
  • Más hambre y cansancio.
  • Visión borrosa.
  • Entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies.
  • Heridas que cicatrizan lentamente.
  • Pérdida de peso sin explicación.

Cada uno de estos síntomas puede tener otras causas, así que una lista de síntomas no confirma la diabetes. Tampoco sentirse bien la descarta. Por eso el cribado es importante para cualquier persona con factores de riesgo.

Qué hacer ahora mismo

  1. Pida citaLlame a su médico de cabecera si tiene síntomas o varios factores de riesgo, y pregunte si debe hacerse un análisis de sangre.
  2. Confirme cualquier resultado de cribadoUna medición en una feria de salud, en una farmacia o con un glucómetro doméstico no es un diagnóstico. Confírmelo en un centro sanitario o en la consulta médica.
  3. Prepare la visitaAnote sus síntomas, los antecedentes familiares, cualquier cambio de peso y todos los medicamentos o suplementos que toma.
  4. Empiece hoy con cambios pequeñosCamine una parte de la mayoría de los días, elija porciones más pequeñas y cambie las bebidas azucaradas por agua. Son los hábitos que el NIDDK relaciona con la prevención o el retraso de la diabetes tipo 2.
  5. Siga con el medicamento recetadoSi ya tiene un diagnóstico, continúe el tratamiento tal como se lo han recetado y pregunte a su equipo sanitario cuáles son sus objetivos personales.
  6. Conozca su plan para la hipoglucemiaSi usa insulina u otros medicamentos para la diabetes, pregunte a su profesional cómo tratar una glucemia baja y si necesita un kit de glucagón.

En qué se diferencia de otras afecciones parecidas

  • Diabetes tipo 1: el páncreas produce poca o ninguna insulina, por lo que se necesita insulina a diario. Se desconoce su causa y no se puede prevenir, mientras que el tipo 2 se relaciona con el exceso de peso, la inactividad y la genética.
  • Prediabetes: la glucemia es más alta de lo normal, pero por debajo del rango de diabetes. Es una señal de alerta clara sobre la que el cambio de hábitos puede actuar.
  • Diabetes gestacional: se detecta en los cribados durante el embarazo. Aumenta el riesgo de complicaciones en el embarazo y de diabetes tipo 2 más adelante.
  • Otras causas de sed, cansancio o visión borrosa: las infecciones, los medicamentos y muchas otras afecciones producen molestias parecidas, así que solo un análisis de sangre permite distinguirlas.

Control diario

El control depende sobre todo de usted, con el apoyo de un equipo asistencial que puede incluir al médico de cabecera, un educador en diabetes, un dietista, un oftalmólogo, un dentista y un farmacéutico. El objetivo es mantener la glucemia dentro del rango previsto, junto con la presión arterial y el colesterol, y dejar de fumar si fuma.

  • Alimentación: base las comidas en verduras sin almidón, fruta, cereales integrales, proteínas y lácteos o alternativas vegetales. Limite las grasas saturadas, la sal y los alimentos y bebidas azucarados. El método del plato, con la mitad de verduras, un cuarto de hidratos de carbono y un cuarto de proteína, ayuda a controlar las porciones.
  • Actividad física: procure unos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, que puede repartir en sesiones más cortas, además de entrenamiento de fuerza unas dos veces por semana.
  • Sueño y estrés: dormir de 7 a 8 horas por noche ayuda, ya que dormir poco o demasiado puede elevar la glucemia. El estrés, la tristeza y la ansiedad son frecuentes, y su equipo puede ayudarle con ellos.
  • Alcohol: si bebe, hágalo con moderación y acompañado de comida. Con insulina o con determinados medicamentos puede provocar hipoglucemia.
  • Pies: la glucemia alta puede dañar los nervios y los vasos sanguíneos de los pies. Use calzado que le sujete bien y revíselos con regularidad.
  • Autocontrol: su equipo le dirá con qué frecuencia debe medir la glucemia. Los objetivos habituales son de 80 a 130 mg/dL antes de las comidas y menos de 180 mg/dL unas 2 horas después de empezar a comer, pero los suyos pueden ser distintos.

Pregunte a su equipo cada cuánto debe hacerse la HbA1c, que refleja su glucemia media de aproximadamente 3 meses. En la mayoría de personas con diabetes el objetivo es menos del 7 %, aunque los objetivos varían según otras afecciones de salud. Los controles de ojos, riñones y pies forman parte del seguimiento habitual, porque las complicaciones pueden avanzar sin dar señales.

Cómo se confirma y cómo se trata

Un profesional sanitario diagnostica la diabetes tipo 2 con análisis de sangre. Se utilizan cuatro:

  • HbA1c, que no requiere ayuno. Diabetes con 6,5 % o más; prediabetes con 5,7 % a 6,4 %.
  • Glucemia en ayunas, tomada tras al menos 8 horas sin comer. Diabetes con 126 mg/dL o más.
  • Prueba de tolerancia oral a la glucosa, en la que se extrae sangre 2 horas después de tomar una bebida azucarada. Diabetes con 200 mg/dL o más.
  • Glucemia casual, que se usa cuando hay síntomas. Un resultado de 200 mg/dL o más apunta a diabetes.

Suele hacer falta una segunda prueba para confirmar el resultado. Si no tiene diabetes, los adultos suelen repetirse el análisis cada 3 años a partir de los 35 años, o antes si tienen factores de riesgo, y las personas con prediabetes se lo hacen cada año. Los glucómetros domésticos no sirven para diagnosticar la diabetes.

El tratamiento empieza con las medidas de estilo de vida descritas antes. Los medicamentos se presentan en comprimidos e inyecciones, y muchas personas acaban necesitando más de uno. A veces se necesita insulina, y a veces solo de forma temporal, por ejemplo durante el embarazo o una hospitalización. Muchas personas toman también medicamentos para la presión arterial y el colesterol para proteger el corazón y los riñones. La OMS menciona la metformina, las sulfonilureas y los inhibidores del SGLT-2 entre las clases utilizadas. Cuál le conviene es una decisión de su profesional sanitario.

Cuándo acudir al médico y cuándo llamar al 112

Pida cita si tiene síntomas o factores de riesgo, si un cribado dio un resultado alto o si tiene una herida en el pie que no cicatriza.

Llame al 112 de inmediato si una persona con diabetes pierde el conocimiento o tiene una convulsión. La hipoglucemia grave es peligrosa y necesita tratamiento inmediato. Si hay un kit de emergencia de glucagón y alguien sabe usarlo, debe administrarlo y llamar al 112 justo después. En una hipoglucemia más leve, con temblor, sudor, confusión o palpitaciones, mida la glucemia si puede y tome un hidrato de carbono de absorción rápida, como le haya indicado su profesional sanitario. Vuelva a medirla al cabo de unos 15 minutos. Cualquier persona con diabetes que esté confundida, muy somnolienta o gravemente enferma debe recibir atención de urgencia.

Niños, embarazo y personas mayores

  • Niños y adolescentes: la diabetes tipo 2 puede aparecer a cualquier edad. Se recomienda el cribado entre los 10 y los 18 años cuando un niño tiene sobrepeso u obesidad y otro factor de riesgo.
  • Embarazo: las mujeres que planean un embarazo deben hablar con su médico sobre las pruebas, sobre todo si tienen factores de riesgo. El cribado de diabetes gestacional se hace entre las semanas 24 y 28, y quienes tienen factores de riesgo pueden hacerse la prueba en la primera consulta prenatal.
  • Adultos de 45 años o más: es el grupo de edad en el que más se diagnostica la diabetes tipo 2, así que merece la pena hacerse pruebas periódicas aunque no haya síntomas.
  • Personas mayores y personas con otras afecciones: los objetivos, como el de HbA1c, son individuales, así que siga las cifras que fije su propio profesional sanitario.

Mitos y realidades

  • Mito: sin síntomas no hay diabetes. Realidad: puede evolucionar en silencio durante años, y algunas personas lo descubren solo cuando aparece una complicación.
  • Mito: solo la padecen las personas mayores con sobrepeso. Realidad: el peso y la edad aumentan el riesgo, pero también influyen los antecedentes familiares y el origen, y los casos en personas jóvenes están aumentando.
  • Mito: si necesita insulina es que ha fracasado. Realidad: muchas personas acaban necesitando más de un medicamento, y la insulina es una herramienta normal.
  • Mito: una vez empezado el medicamento, la alimentación y el ejercicio dejan de importar. Realidad: el estilo de vida y el medicamento están pensados para funcionar juntos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre la diabetes tipo 1 y la tipo 2?

En el tipo 1 el cuerpo casi no produce insulina y el tratamiento siempre incluye insulina. En el tipo 2 el cuerpo produce insulina, pero no la utiliza bien. El tipo 2 es mucho más frecuente y suele aparecer de forma gradual en adultos, aunque también puede darse en personas jóvenes.

¿Se puede prevenir la diabetes tipo 2?

Muchas veces se puede retrasar e incluso evitar. El NIDDK recomienda perder entre el 5 % y el 7 % del peso corporal si tiene sobrepeso y mantenerlo, hacer al menos 30 minutos de actividad física al menos 5 días a la semana, y beber agua en lugar de bebidas edulcoradas.

¿Voy a necesitar insulina?

No necesariamente. Algunas personas se controlan solo con una alimentación sana y actividad física, y otras toman pastillas o inyecciones. La insulina puede añadirse más adelante o usarse durante un tiempo corto, y eso es una decisión clínica, no un signo de fracaso.

¿Con qué frecuencia debo medir la glucemia?

No hay un calendario único. Su profesional sanitario fija con qué frecuencia debe medirla y qué objetivos debe alcanzar, según su tratamiento. Llevar un registro de las mediciones junto con las comidas y la actividad aporta información muy útil.

¿Basta una medición de una farmacia o de una feria de salud para un diagnóstico?

No. Tómela como motivo para pedir cita. Una consulta confirma el resultado, y el diagnóstico se basa normalmente en una segunda prueba.

Fuentes

  1. NIDDK — Type 2 Diabetes
  2. NIDDK — Diabetes Tests and Diagnosis
  3. NIDDK — Managing Diabetes
  4. NIDDK — Healthy Living with Diabetes
  5. NIDDK — Low Blood Glucose (Hypoglycemia)
  6. CDC — About Type 2 Diabetes
  7. WHO — Diabetes fact sheet

Fuentes revisadas el 30 de octubre de 2026.